Genio y locura: la creación del nombre Pessoa

Seminario “Ex -sistencia del inconsciente –Identidad, identificación, vacío-” dictado por Enrique Acuña. Clase del 29 de septiembre de 2018

Por Gabriela Terré

 

En primer término, Enrique Acuña se refirió al Seminario 23 de Lacan (1973), El Sínthome, para poder situar del concepto de nominación. Señala que El retrato del artista adolescente contiene un dato autobiográfico – en el episodio de la paliza- donde en ese cuerpo cáscara indoloro se manifiesta un real. En el caso del Finnengans wake, el sonido sinsentido sobre un silencio otorga a Joyce un nombre propio, una referencia y a su vez constituye su Ego -un otro Yo consistente-.

Plantea el interrogante. ¿Los heterónimos producen efectivamente un efecto simbólico sobre lo real, que mantiene al sujeto en su división, o funcionan como un A tachado?
A diferencia de Joyce, donde el efecto de nominación es una solución, en Pessoa es más bien una pregunta por el ser.
Realiza un gráfico para representar la explicación de dos operaciones distintas entre la obra literaria y el sujeto creador… fuera del amor a una musa, su enamorada Ophelia Quiroz. (foto).

EFECTO NOMINACION:

a) James Joyce: el nombre es la obra ->”Finnengans”(sonido=sentido): Ego (sinthome)

*Identificación al Uno

b) Fernando Pessoa: heterónimos ->”espacio interior”: Y/O (Sujeto dividido) eu sou trocado, fora do Pessoa – *Identidad Múltiple

La clase contó con el comentario de Mónica Francesconi del ensayo Genio y locura: la desagregación pluralizante de la identidad, de Pessoa. Señala que existían un gran número de escritos, casi todos sin firmar, encontrados en un baúl después de su la muerte. No se trata exactamente de un libro. Es el resultado de un esfuerzo editorial por reunir los disímiles apartados, las abundantes notas y fragmentos que Pessoa escribiera acerca de la relación entre creatividad artística y enfermedad psíquica.

Los primeros fragmentos muestran dos motivaciones fundamentales: una personalísima, despegar de una posible tara hereditaria sus enormes dotes de escritor; otra literaria y de época, a la que Pessoa llega muy oportunamente, porque el dúo genio y locura son el lado oscuro del romanticismo, lugar privilegiado en el simbolismo francés, al que Pessoa adscribirá.


En su carta a Monteiro de 1935 justifica: “puse en Caeiro todo mi poder de despersonalización dramática, puse en Ricardo Reis toda mi disciplina mental, vestida de la música que le es propia, puse en Álvaro de Campos toda la emoción que no doy ni a mí ni a la vida.”

Recién llegado a Lisboa en 1907 con 17 años, Pessoa vivía junto a su abuela loca, Dionisia, quien representa un estigma degenerativo y a la vez inspirador: la locura es un aguijón que lo acicatea.

Pessoa le encargará indagar la decadencia mental y el sistema nervioso a “Alexander Search”, un casi heterónimo familiarizado con la obra de Max Nordau, crítico, escritor y médico evolucionista. Su libro Degeneración ejerció gran influencia en Pessoa, pues criticaba las corrientes artísticas y culturales de fin de siglo como degeneradas y decadentes, fundamentando científicamente el triunfo de la enfermedad y la locura en el arte y la literatura.


Francesconi analiza la desproporción o desarmonía entre “inteligencia, voluntad y sentimientos, producto de una degeneración heredada”, será la hipótesis que Pessoa sostendrá e irá deconstruyendo literariamente su locura y construyendo su genio de escritor. Para él, no hay disyunción entre genio y locura. La conjunción genio y locura muestra que el Otro como absoluto está tachado. Multiplicar las herramientas simbólicas será su forma de cercar la locura cada vez que el genio llama. “Con una ausencia tal de literatura ¿qué puede hacer un hombre de genio salvo transformarse, él sólo, en literatura?”

Para concluir, Acuña establece una tercera categoría: genio, locura y degeneración. Esta última representa un real biológico que disuelve la psicopatología. Así, genio y loco por un lado quedan asociados a lo simbólico/imaginario, y la degeneración se liga a un real biológico. Agrega que entre genio y locura existe un acto creativo, mientras que entre locura y degeneración hay solo retroceso mental involutivo. En este sentido, la genialidad se positiviza asociada a la locura, mientras el real biológico -degeneración- queda por fuera.-

 

Bibliografia

Pessoa, F. : Escritos sobre Genio y Locura. Ed. Acantilado, Madrid 2012.Trad. Jerónimo Pizarro.

Lacan, El Seminario libro XXII. El Sinthome. Paidos, 2010.-

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